La música como motivación educativa: La Orquesta de Reciclados de Cateura

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Foto: Donación de 36 instrumentos a la Orquesta de Reciclados de Cateura (CC BY-NC-SA 2.0 Embajada de Estados Unidos en Paraguay)

El Bañado Sur es una comunidad de la periferia de Asunción, capital del Paraguay. Es un barrio cercado por la pobreza, las drogas, la delincuencia… Allí se encuentra el vertedero de Cateura, el mayor de la ciudad, un lugar en el que numerosos niños y jóvenes viven de rebuscar en la basura. En el vertedero trabajaba Favio Chávez como técnico de reciclado, pero esa profesión, aparentemente tan alejada de la música, no era óbice para que  también tocase la guitarra (aprendió a los 11 años y luego llegó a dirigir el coro de su parroquia). Viendo la lamentable situación de los niños y niñas que cada día acudían al vertedero y pensando que la música podría ser un elemento motivador que les sacase de la marginalidad, se le ocurrió crear una orquesta con instrumentos que se construirían reciclando materiales de la basura. Y así nació la Orquesta de  Reciclados de Cateura, que no es un simple conjunto musical, sino que abarca mucho más; quiere ser todo un proceso formativo que, por medio de la música, permita que esos niños y niñas salgan de la marginalidad, no abandonen el colegio, desarrollen su creatividad y, sobre todo, que tengan un futuro.

La orquesta ha llevado a cabo varias giras por diversos países del mundo. Los pasados meses de diciembre y enero estuvieron en España y actuaron en Barcelona, Bilbao, Valencia y Madrid.

En este breve vídeo se muestran algunos de los instrumentos y cómo suenan, además del valor y significado que tiene la agrupación para quienes la componen:

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Paseo por el amor y la ópera

Interior de la Ópera de Viena

El amor es un tema recurrente en la música, pero si hay un género donde el amor, la música, la poesía y el drama se mezclan con especial fuerza, es, sin duda, la ópera. En ella el amor es capaz de superar todos los límites, aunque no siempre salga triunfante e incluso fracase estrepitosamente.  Pero es eso, el estrépito, lo que la hace tan atractiva.

El primer límite que es capaz de superar es la propia muerte. El campeón en este caso sería Orfeo, cuya historia llevaron al escenario Monteverdi y Gluck, entre otros. En la versión de este último, es muy conocida el aria que canta Orfeo lamentándose de haber perdido a Eurídice y preguntándose sobre el sentido de su vida sin ella. Si esta ópera la hubiera escrito una de mis tías-abuela, habría un personaje que le diría algo así: “Mira que te lo han dicho, Orfeo, que no mires a Euridice hasta que hayas salido del Infierno, que si no, la pierdes para siempre, pero tú, ni caso….si es que te está bien empleado, ¡para que aprendas! Lo que no sé es lo que opinaría de que Orfeo pueda ser interpretado por una contralto o una mezzosoprano y ya no digo nada si se entera que también lo interpretan los contatenores…(mejor no le cuento nada de los castrati)

¿Y qué podemos decir cuando los protagonistas son los romanos?  Aquí para no aburrirnos, además de un poco de amor, tenemos una pizca de lascivia y  una cucharada sopera  de intentos de asesinato. Nos vamos de nuevo a Monteverdi y a La coronación de Popea. En esta ópera, Nerón, emperador disoluto donde los hayaama a Popea, pero está casado con Octavia y hasta que consigue encontrar un argumento para repudiarla, necesita que se muera un filósofo estoico (ya se sabe que Nerón no era muy dado al estoicismo) y que varios nobles se vayan al exilio. En este dúo, Pur ti miro, pur ti godo, Nerón y Popea pueden por fin dar rienda suelta a su pasión ¡No me digáis que esto no es el Je t’aime moi non plus del Barroco!

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