La vida cuando era nuestra, Mariam Izaguirre

“La vida cuando era nuestra” de Marian Izaguirre es una lectura interesante y entretenida, nada compleja, en la que se mezclan dos tiempos narrativos, uno a mediados de siglo XX en España y otro nos transporta a París y a Londres a principios del siglo XX. En el centro de la narración está un libro que unirá a dos mujeres.

Fotografía Rosa Jiménez Villarín

Papelería, Palencia

Dos mujeres de distinta edad y procedencia a las que une la lectura de un libro; se produce entonces una complicidad entre ellas en una época muy difícil de la historia de España. Se conocen en la posguerra, época de penurias materiales y pérdida de muchas ilusiones.

“¿Sabes qué me pasa? Dijo, abriendo las manos en el aire, como si fuera a mostrar un secreto guardado hace mucho tiempo. Que echo en falta la vida cuando era nuestra”

La casualidad y la curiosidad hace que Alice siga a un hombre que reparte libros, esto la llevará a la  puerta de una librería. La acción transcurre quince años después de la guerra civil y Lola y Matías regentan esta modesta librería que con muchas dificultades les van ayudando a salir adelante. Su ilusión sería vender sólo libros pero las necesidades les harán tener también material de papelería que les ayude a sobrevivir. Y Alice es una persona que ha encontrado en los libros su razón de vivir.

Sus situaciones anteriores van a favorecer que sea posible el entendimiento, pues ambas han tenido circunstancias y pérdidas que favorece la necesidad de entendimiento. Lola añora su vida anterior llena de un ambiente de libros y charlas y Alice es una niña que creció sin saber quiénes eran sus padres, situación que le provocará inquietud y desasosiego.

El libro que comparten, encontrado por azar dentro de la librería descubrirá muchos aspectos que a través de la lectura compartida vamos conociendo a las dos protagonistas, su entorno, su vida anterior, sus sentimientos, penas, miedos y desilusiones. Son dos trayectorias vitales muy diferenciadas por la edad y el origen pero la lectura de ese libro es capaz de unirlas y favorecer una gran amistad.

La lectura que hacen las dos juntas se llama “La chica de los cabellos de lino” que es la descripción que Debussy agregó al final del Preludio nº 8.

Es un libro dentro de otro libro dónde nos transmite la importancia de compartir lecturas con otras personas, se adquiere una complicidad y en muchas ocasiones una gran amistad.

Rosa Jiménez Villarín

 

¿Nos vamos de viaje?

Carlos Bustamante Restrepo. Fuente: Flickr

 

Muchas veces siento la necesidad de viajar… pero no siempre es fácil… falta de tiempo, de dinero… de las dos… ¿a quién no le resulta familiar? Pues toca viajar con la imaginación, ¡¡qué remedio!! Y en ese caso, los libros son siempre un buen aliado. Y si encima hablamos de crónicas de viajes, ¡qué más podemos desear! Porque muchas veces, cuando uno viaja, lo que quiere es conocer y encontrarse con realidades distintas a las suyas, que esas ya las tenemos muy vistas.

Yo, la última vez, me fui a África. Y ¿quién dice que África está lejos?, pero si la tenemos aquí mismo, al alcance de la estantería… estirar el brazo y… empezar. Porque mira que se ha escrito sobre este continente… desde “Ébano”, del polaco Ryszard Kapuscinski, al canario Alberto Vázquez-Figueroa, por hablar de los más conocidos. En esta ocasión, decidí irme con Xavier Aldekoa y visitar el Nilo… porque

 

“El Nilo no es un río. El Nilo es mucho más. El mayor de los ríos africanos es el corazón de cientos de pueblos y el testigo infatigable del ascenso y el ocaso de las dinastías de faraones más poderosas de la Tierra”

“El Nilo no es un río.

El Nilo es un pedazo de alma de la cultura occidental. Porque, en el devenir de la historia, el río de ríos ha sido sobre todo una oportunidad”

“El Nilo es hoy la paz del norte de Uganda pero también la guerra de Sudán del Sur; es la vida en los valles de Etiopía y la muerte en los calabozos de Egipto o Sudán. Es dictadura, desigualdad, progreso, esperanza y ansias de libertad. Es también el sueño de una revolución. Pero pese a sus cicatrices, el Nilo sigue siendo cuna del mestizaje  de las grandes culturas africanas y mediterráneas de ayer y hoy.

Todos somos hijos del Nilo”.

Desde luego resultaba algo, cuanto menos, prometedor. Y después llegaron los personajes, esos nuevos amigos que vas haciendo durante el viaje y de los que, a veces, resulta tan difícil desprenderte. Como Grace, la niña de 16 años que huye de  Sudán del Sur a Kenia porque las escuelas estaban cerradas por culpa de la guerra y llevaba ya más de ocho meses sin poder estudiar y, ante todo, ella quería ser médico

“Cuando eres doctora, decía, no solo salvas a una persona, sino al mundo entero”

Y lo mejor de todo es que, al final, lo consiguió, gracias a un médico barcelonés jubilado que donó el dinero. Sin embargo, como en todo viaje, no todo termina en buen puerto y hay realidades que son difíciles de asimilar, como Las nadie, mujeres que deben vivir en campos de protección de civiles, escoltadas por cascos azules y que han sido violadas en grupo a escasos metros de los campamentos de la ONU. O la Guerrilla de niños de la LRA de Uganda, niños secuestrados por el Ejército de Resistencia del Señor, como Moses Rubangangeyo, dispuestos a todo hasta que, en el mejor de los casos, logran escapar.

 “Lo más duro de la guerra de Sudán del Sur no son las violaciones, los asesinatos de aldeas enteras o los niños soldado. Lo peor de lo que ocurre es la indiferencia. Ese mensaje brutal que enviamos a las víctimas de que sus muertes y violaciones quedarán impunes porque no importan a nadie. Ese olvido es más doloroso que cualquier herida, porque jamás cicatriza, es para siempre”.

Uganda, Sudán del Sur, Etiopía, Sudán, Egipto… y vuelta a casa, a nuestra realidad aunque, con un poco de suerte, ya la veremos con otros ojos…

Y tú, ¿dónde quieres viajar?

E.M.

Hotel World vs. Los amores de Nishino

Más de 9.000 km. separan a estas dos autoras cuyos libros he leído al mismo tiempo y comentaré al mismo tiempo.

Hotel World (2001) es la segunda novela de la escocesa Ali Smith (Inverness, 1962), una escritora repetidamente finalista para el Premio Man Brooker, dicen que posible candidata al Nobel -cuando lo restauren- de amplio éxito en Reino Unido, éxito que se va extendiendo también a España a medida que se traducen sus obras.

Los amores de Nishino (2003) es la cuarta novela de la japonesa Hiromi Kawakami (Tokio, 1958), novelista también de creciente éxito en España y en muchos países occidentales a medida que se traducen sus obras, posiblemente la autora más leída en Japón, donde ha recibido premios literarios y ha visto su obra convertida en manga (por Taniguchi) o en cine.

Hotel World es una novela fragmentada en cinco relatos con cinco mujeres protagonistas. Todos los relatos giran alrededor de una misma historia, a la que se aproximan desde cinco diferentes perspectivas parciales e incompletas: la muerte, en un estúpido accidente, de una camarera de un hotel en algún lugar del norte de Inglaterra.

Los amores de Nishino es una novela fragmentada en diez relatos con diez mujeres protagonistas. Todos los relatos giran alrededor de un personaje masculino, Nishino Yukihiko, y en cada relato una de las mujeres protagoniza una relación amorosa con Nishino, personaje a cuya vida nos aproximamos desde diez perspectivas parciales e incompletas.

Ninguno de los dos libros es una colección de relatos independientes: los textos que componen estas obras “no funcionan” por separado sino que se adaptan a un engranaje donde se ensartan los textos restantes para componer un panorama que nunca deja de ser incompleto y parcial. Es irrelevante si cada nueva historia nos aporta nueva información para conocer mejor los hechos -en el caso de Hotel World- o la personalidad del galán Nishino -en el caso del libro de Kawakami. El orden temporal de los fragmentos es un estudiado desorden en los dos casos, destacando el juego que ambas autoras hacen con los tiempos: los fragmentos o capítulos de Hotel World se nombran según distintos tiempos verbales (presente histórico, pasado, futuro condicional…) y los fragmentos o capítulos de Los amores de Nishino saltan desordenamente las etapas de su vida, ofreciendo siempre información exacta sobre la diferencia de edad entre Nishino y cada uno de sus amores.

Ali Smith ha trabajado como camarera de hotel. Hiromi Kawakami ha escrito varios libros en los que la diferencia de edad en una pareja es un hecho muy relevante.

La escritura de Hiromi Kawakami es sobria y limpia, quizá como corresponda a una antigua profesora de Ciencias Naturales que antes de triunfar con novelas como esta escribió abundantes textos de fantasía y ciencia ficción para jóvenes, sin demasiado éxito. La escritura de Ali Smith es rica en registros lingüísticos y en simbolismo, su obra nos ofrece un panorama de distintos estilos de narración, quizá como corresponda a una antigua profesora de Literatura Modernista que también escribió lemas publicitarios.

¿Qué demonios será el amor? ¿Qué será el amor? Las personas tienen derecho a enamorarse de otros, no a que los demás las amen. (Hiromi Kawakami)

Las diferencias entre nosotros son lo que nos hace más interesantes, atractivos, excitantes, problemáticos, vitales. Dadme a diario diferencias mejor que indiferencia. (Ali Smith)

Las dos son novelas de amor, creo.

(Honorio Penadés)