Algunas ideas para la primera vez que vengas a una de las bibliotecas de nuestra universidad Una para todos y todas para uno -entiéndase todos y todas y uno y una 🙂 -puedes usar cualquiera de las bibliotecas de la Universidad, pedir libros de cualquiera de ellas, devolverlos en la que más cerca esté de tu casa o del camino del tren o el autobús, porque somos muchas pero en realidad funcionamos como una sola. Queremos ver tu cara bonita. Y la queremos ver también en una foto, es decir, necesitamos que nos enseñes un carnet para saber a quién le estamos prestando un libro, CD,LEER MÁS

En el inicio del curso es frecuente encontrar a grupos de nuevos estudiantes dando vueltas entre las estanterías, deambulando por las salas buscando algún libro recomendado por sus profesores. Para algunos es su primer contacto con una biblioteca  o al menos con una biblioteca con las dimensiones que tienen las nuestras y es normal que les resulte algo difícil encontrar lo que buscan. Para que eso no os ocurra, y no deis más vueltas de las necesarias (aunque en Ciencias Sociales y Jurídicas no vais a tener más remedio por la forma circular de la Sala), aquí van unas recomendaciones: 1. La más importante: pregunta cualquierLEER MÁS

En esta biblioteca creemos en el amor y os lo hemos demostrado repetidamente en este blog: basta con que pinchéis en ese término de la nube de etiquetas para comprobarlo. Pero además de defender el amor  a la sabiduría o el amor romántico, nosotros sentimos un amor desmedido por el orden. Sí, los bibliotecarios somos gente de orden, sobre todo alfabético y sistemático. Nada mejor que unas estanterías ordenadas  para asegurarnos que un usuario encuentre el libro que está buscando. Y esa “manía” porque los libros de una misma materia estén juntos obedece a nuestra fe en la serendipia: ¿cuántas veces habéis buscado un documentoLEER MÁS

Al igual que el amor los libros también habitan en ciertos lugares de la biblioteca, tienen su propio “domicilio” que os permite localizarlos, sin lugar a dudas, cuando los necesitáis. El “domicilio” de los libros lo indica cada uno de ellos en lo que nuestra jerga bibliotecaria denomina tejuelo y signatura. Tal como decíamos en nuestro primer post, uno de los objetivos del blog es aclararos esa jerga explicando algunas de sus palabras. Vamos a ello. A cada libro le corresponde, dentro de las estanterías, un solo lugar, un solo “domicilio”, y ahí debe estar cuando, tras la consulta en el Catálogo, os acercáis aLEER MÁS