Adiós con el corazón, que con el ALMA no puedo o Metafísica de los sistemas de gestión bibliotecaria

Adiós con el corazón, que con el ALMA no puedo o Metafísica de los sistemas de gestión bibliotecaria

El alma despidiéndose de un bibliotecario exhausto por cambio de sistema.

El nombre que damos a las cosas es muy importante, incluso hay una creencia que vincula el nombre con la propia existencia de lo nombrado. El caso es que los que llevamos mucho trabajando en bibliotecas hemos convivido con sistemas de gestión muy diferentes y con muy diversos nombres.

En el principio, fueron las fichas y no necesitábamos llamarlas de ningún modo. Como mucho decíamos ”mira en el catálogo”, que solía ser un mueble enorme repleto de cajones, repletos a su vez de fichas de cartón ordenadas alfabéticamente en el caso de autores, títulos o materias o por la CDU (esa serie de números que utilizamos para ordenar los libros y que nos hacen parecer superhéroes con poderes especiales a la hora de movernos entre las estanterías) en el caso del catálogo topográfico.

Catálogo de fichas
Cuando buscar en el catálogo no era tan fácil

De repente llegaron los ordenadores y los sistemas de gestión con sus correspondientes nombres. La larga trayectoria de algunos de nosotros (es decir, nuestra veteranía o incluso vejez, para qué engañarnos) nos han hecho conocer unos cuantos como:

  • Dobis/Libis, más conocido como “Dios nos libris”, por su fondo negro y su escasa “amabilidad” a la hora de plantear búsquedas en el catálogo.
  • ABSYS fue el primer programa que tuvimos en la Biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid. Algunos nos incorporamos después de su sustitución así que no tenemos memoria de su funcionamiento, aunque el nombre siempre nos ha sonado a una mezcla entre el abismo y lo abisal. Así que abundando en la idea de las profundidades del abismo, el personal de aquella época hizo una ceremonia de entierro de ABSYS y bienvenida al nuevo sistema del que tenemos algún testimonio gráfico que desenterraremos un día de estos.
  • El nuevo sistema era UNICORN. Eso de que tuviera nombre de animal mitológico podía hacernos sospechar, pero la verdad es que su funcionamiento fue real y nos acompañó durante una larga temporada. Con el tiempo le hicieron un lavado de cara y sustituyeron la mitología por la música llamándolo Simphony. Lo hemos usado hasta antes de ayer (literalmente) y le hemos hecho convivir con herramientas de búsqueda más avanzadas  como Summon en la que encontrábamos con más facilidad tanto la colección física como la electrónica.
  • Ahora estrenamos ALMA. No es que antes no la tuviéramos o no creyéramos en ella, es que así se llama nuestro nuevo sistema de gestión, porque es verdad, es el alma de la Biblioteca, el centro del que va a depender tanto la búsqueda de información como vuestra relación con nosotros. Eso sí, vosotros vais a usar PRIMO, que es el espejo del ALMA. Vais a poder buscar en toda la colección de la biblioteca, guardar los resultados y las búsquedas y además podréis ver y renovar vuestros préstamos, reservar libros disponibles en las bibliotecas de otros campus o libros prestados, comprobar si las reservas que habéis hecho están disponibles o cuándo podéis volver a llevaros libros en préstamo si habéis sido sancionados.

Al principio puede que echéis un poco de menos el antiguo programa y quizá tengáis que luchar contra el horrible monstruo de las cookies (si tenéis problemas con él consultad nuestra guía) pero después os daréis cuenta de que quizá solo sea posible disfrutar de una sinfonía si se escucha con el alma y que solo un primo es capaz de encontrar un unicornio. 😉


Imágenes: The Soul Hovering over the Body… by Luigi Schiavonetti Public Domain via Metropolitan Museum of Art

Peabody Library Card Catalog BY Kimberly Vardeman CC BY via Flickr

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