Ya está San Valentín llamando a nuestra puerta para recordarnos lo afortunados que somos por tener quien nos quiera, o para hundirnos en la miseria por no tenerlo, sobre todo si nos  hemos “inyectado” antes una sobredosis de películas, series o libros sobre el tema. Pero no vamos a hacer apología del Valentine’s day como producto cultural, sino que queremos imitar una iniciativa que ha tenido como escenario el Metro de Madrid. Con el hashtag #TeVi se ha animado a la gente a contar en 140 caracteres ese enamoramiento profundo y fugaz a la vez, que muchos experimentan en el metro. En vez de sufrir elLEER MÁS

En esta biblioteca creemos en el amor y os lo hemos demostrado repetidamente en este blog: basta con que pinchéis en ese término de la nube de etiquetas para comprobarlo. Pero además de defender el amor  a la sabiduría o el amor romántico, nosotros sentimos un amor desmedido por el orden. Sí, los bibliotecarios somos gente de orden, sobre todo alfabético y sistemático. Nada mejor que unas estanterías ordenadas  para asegurarnos que un usuario encuentre el libro que está buscando. Y esa “manía” porque los libros de una misma materia estén juntos obedece a nuestra fe en la serendipia: ¿cuántas veces habéis buscado un documentoLEER MÁS

Podíamos haber titulado la entrada ¡silencio, se estudia! Es lo que toca en este momento y en la Biblioteca de Humanidades cuando llega la época de exámenes se coloca un letrero que reza así: Es de agradecer entrar a una biblioteca y que nos reciba con la calma necesaria para concentrarnos. El vídeo que presentamos también es mudo y hemos pedido a Andrea Melchor, una de sus creadoras que nos contara por qué se hizo así: “Un romance de biblioteca” es una práctica presentada en la asignatura de Realización de Ficción del Grado en Comunicación Audiovisual. Nos pedían un plano secuencia, y mudo, por loLEER MÁS

Un año más, llegó el 14 de febrero, día de San Valentín  y de los enamorados. Llevamos una temporada viendo anuncios que nos prometen el amor a cambio de comprar un perfume, unas rosas o, lo nunca visto hasta ahora, de abrir una cuenta bancaria. Todos sabemos que esas promesas no son verdaderas, y que donde realmente habita el amor es en la Biblioteca. Sí, en la Biblioteca la gente estudia, busca información y además, se enamora. Y no sólo eso, se enamora a la antigua, sin atreverse a confesarlo a la persona amada (suponemos que para no molestar a la gente que está estudiando).LEER MÁS