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Vestido de novia, Pierre Lemaitre

“Vestido de novia” es un thriller diabólico de Pierre Lemaitre que se lee con facilidad siendo una lectura que atrapa. Es una reseña muy complicada de hacer pues la propia narración tiene unas sorpresas que no se deben desvelar. La historia y el argumento deben ir descubriendo poco a poco los lectores. El relato tiene ciertos giros que el lector puede ir cambiando de versión sobre los acontecimientos que se van desplegando.

Está narrado desde varias perspectivas, en la primera parte es Sophie nuestra compañera, después se sigue de la mano de Frantz para unirse ambos en las últimas partes. Estos dos personajes son los que sobresalen en el enredo argumental, y la intriga se desarrolla de forma muy cinematográfica, toda la trama es muy visual.

A Sophie Duguet desde un tiempo a esta parte le pasan muchas situaciones difícil de controlar, olvida cosas que se supone que ha hecho, pierde objetos, pierde la libreta dónde debe anotar sus olvidos, es acusada de pequeños robos en el supermercado de los cuales no es consciente. Es una situación desquiciante y perturbadora. Y en estos momentos tan confusos van apareciendo cadáveres a su alrededor.

“En los últimos tiempos ha adelgazado  mucho. Come poco y de mala manera. Fuma mucho y duerme mal. Por las mañanas se despierta de repente, se incorpora de golpe, se seca las lágrimas de la cara y enciende el primer cigarrillo. Hace mucho tiempo que las cosas transcurren así.”

Tiene una estructura y duración adecuadas para apreciar la maquinación orquestada en el relato, transmitiendo muy bien la angustia, la zozobra, la intranquilidad y la confusión creada en alguno de los personajes.

Es una lectura muy recomendable por la buena escritura, por la atención que demanda y que el lector da gustosamente, por la intriga tan bien resuelta y lo sorprendente de algunos giros del relato.

Si después de todo esto a alguien le apetece leer esta novela la tenemos entre los fondos de nuestra Biblioteca.

Y muy recomendable para desconectar con buena lectura.

Rosa Jiménez Villarín